Detalle de la Obra:
Pintada para Felipe II en 1571 y enviada a Madrid, figura a partir de entonces en los inventarios del Alcázar de Madrid entre 1636 y 1701. A partir de 1652 decoró las famosas Bóvedas del Tiziano. Tras el incendio del Alcázar de 1734 pasó al Palacio Real Nuevo hasta la invasión napoleónica, momento en el que fue robado el cuadro de las colecciones reales. Fue subastado en Londres en 1845 y tras pasar por varias subastas fue finalmente adquirido por el museo británico en 1918.