Detalle de la Obra:
Decoraba los muros del palacio real de Madrid, permaneciendo en las colecciones reales españolas hasta su sustracción en 1813 por José Bonaparte. Recuperado en el botín de Vitoria por el Duque de Wellington, éste lo llevó a Londres. Finalmente Fernando VII lo acabaría regalando al militar, permaneciendo a partir de entonces en su residencia londinense de Apsley House.