Detalle de la Obra:
La pintura ingresó en las colecciones reales españolas en tiempos de Carlos IV príncipe, figurando por primera vez en el inventario de la Casita del Príncipe de El Escorial de 1787. Posteriormente sería trasladado al Palacio Real de Madrid (ca. 1800) y de allí a la Real Casa del Labrador de Aranjuez, donde se inventaría en 1808 como: "“284 Siete pies de alto, por cinco y medio de ancho, un santo con bestiduras de decir misa y varios ayudantes = Rivera, 3.000.”. Fue sustraido de las colecciones regias durante la Guerra de la Independencia.